Patrimonio Cultural y Europeos. Primero, conocerlo para, después, acceder y disfrutarlo

¿Cómo acceden los europeos al patrimonio cultural? ¿Cuáles son las características de los ciudadanos que reconocen los elementos del patrimonio cultural como algo importante y que los disfrutan? Tanto los gestores culturales como los políticos de toda Europa necesitan saber quién se beneficia de la conservación y del acceso al patrimonio cultural. Las sociedades han aceptado el reto de conservar elementos del pasado y de asegurar una financiación adecuada que garantice su conservación. Al mismo tiempo se enfrentan a las nuevas demandas de diferentes grupos sociales que no coinciden necesariamente con los grupos que tradicionalmente se han acercado al patrimonio y se han sentido representados por él.

El Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018 nos ofreció la oportunidad de conocer mejor la relación de los ciudadanos europeos con su patrimonio. Se realizó una encuesta del Eurobarómetro con información para una muestra de 27881 personas en los 28 países. Estos datos permiten investiga el patrimonio cultural y las actitudes de la población europea. Aparentemente, son las personas más jóvenes y más educadas las que están más conscientes de la existencia de patrimonio en torno a ellos. Las personas más educadas son las que más acceden al patrimonio material (visitando museos, monumentos, archivos …), las que más participan en manifestaciones del patrimonio inmaterial y las que más acceden al patrimonio a través de medios digitales. También hay grandes diferencias en cuanto al lugar de residencia y el tamaño del lugar donde viven las personas. La relación con el patrimonio es más probable y más intensa en zonas altamente urbanas. No podemos olvidar que Europa tiene un patrimonio cultural y natural rico, diverso e importante en las áreas rurales y que el concepto paisaje cultural como categoría de protección tiene más sentido en entornos no urbanos. Se queremos poner en valor el patrimonio de esos ámbitos necesitaremos más acciones educativas y de promoción para crear conciencia sobre la importancia del patrimonio cultural para las comunidades. El patrimonio cultural en Europa no solo trata de grandes monumentos e infraestructuras culturales, sino sobre todo de activos intangibles y tangibles que son significativos para las comunidades que los conservan y que reinterpretan y recrean sus valores. La promoción de la “gobernanza participativa” del patrimonio por parte de las instituciones europeas debería mejorar los procesos de responsabilidad en el patrimonio cultural y debería impulsar su administración conjunta, dejando que las comunidades y muchas otras partes interesadas vuelvan al centro de las políticas, superando los modelos que dan toda la voz a expertos.

Victoria Ateca Amestoy es miembro de la Junta directive de la AEGPC. Es Profesora Agregada en el Departamento de Fundamentos del Análisis Económico II de la UPV/EHU en Bilbao. Trabaja en Economía de la Cultura e Indicadores Sociales. Contribuye al Compendium of Cultural Policies and Trends in Europe y en diversos proyectos de investigación y grupos: “Assessing Effective Tools to Enhance Cultural Participation in the EU” (Culture 2007-2013), “PRO-Heritage” (H2020), “Managing Arts Projects with Societal Impact”, “Higher Education Institutions for Societal Engagement” y “Heritage PRO” (Erasmus +)

Esta entrada está basada en:

Ateca-Amestoy, V. (2018). Cultural Heritage Participation. Models for individual engagement and evidence for the EU. Economia della Cultura, 28(4), 419-432.

(Picture Credits: Pixabay Creative Commons / Alhambra – Granada/Spain)

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